sábado, 5 de enero de 2013

Literatura pangeica

"El mundo actual, eso que denomino Pangea y que sería la suma de todas las realidades, tanto las físicas como las digitales –por ser éstas tan reales al menos como las otras–, ha sufrido una aguda alteración de la estructura de su espacio, y es normal que redefinir, reinventar –ampliándolo– el espacio de lo narrativo haya sido un ejercicio habitual en parte de la última hornada de narradores españoles. La novela por venir, en consecuencia, es tanto o más hija de una nueva percepción (la cibercepción u otra cualquiera que atisbe la nueva complejidad de lo contemporáneo) que vástago de unas nuevas técnicas, que no siempre se dan, no por carencia de originalidad en los narradores contemporáneos, sino porque el posmodernismo, en su incansable agotamiento constructivo, imaginó multitud de recursos técnicos, sintácticos y visuales que se adelantaron en buena medida a su tiempo. La disolución de fronteras o la invisibilización de las mismas es una característica de lo que hemos denominado la nueva literatura pangeica (aquella que, entre otros caracteres, reproduce estructural y miméticamente, las formas expresivas de las nuevas tecnologías: Internet, blog, prensa digital, SMS, etc.), y curiosamente la narrativa española última es una de las literaturas que están a la cabeza de Occidente en la utilización de estos nuevos recursos, no siempre con igual eficacia y éxito, como es natural.

Frente a los numerosos problemas terminológicos (cf. Borràs 2005) que suscitan expresiones como literatura digital, multicourse literature, ciberliteratura,
textualidad electrónica, y un largo etcétera de expresiones que intentan
encerrar la complejidad de la literatura contemporánea en todos sus aspectos
(tanto los publicados on-line como los analógicos), nosotros preferimos hablar de
literatura pangeica, que tiene en cuenta la estructura textual cimentada en los nuevos soportes informáticos y/o de medios de comunicación de masas, pero no el soporte concreto donde están almacenadas. El motivo de esta decisión es que el soporte es algo que puede fluctuar con el tiempo o que puede hacerse en diversos medios y canales, simultáneamente, con lo cual no creemos que sea algo esencial a lo narrativo, como sí lo es, en cambio, la estructura. Precisamente las potencialidades básicas de las nuevas tecnologías van dirigidas a que los mismos contenidos puedan fluctuar, puedan ser continuos, entre diversos soportes (tecnologías podcasting, RSS, MMS, compresiones de vídeo, etc.), pues la información como flujo es una de las características de Pangea. Curiosa y paradójicamente, las estéticas, técnicas y
soportes de transmisión son cada vez más continuos, mientras que la información
transmitida es cada vez más discontinua y fragmentaria."


Vicente Luis Mora

No hay comentarios:

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...